Dos veces... dos veces, solo dos veces he pasado por esto... no se si se trate de un mal sueño, una pesadilla, una alucinación o quizá simplemente es mi conciencia que esta jugando conmigo.
Ya eran pasadas las 10 de la noche así que hice lo mismo de siempre me puse la pijama y me acosté a dormir, no obstante ¡desperté! habían pasado dos horas, observé el reloj y marcaban las 11:52 aun no lo olvidé, recordé que tenía ganas de ir al baño, fui y al regresar me volví a acostar sobre mi cama en ese momento se escucho un sonido ¡ensordecedor!.. ¡me puse muy nerviosa!.. el sonido era tan fuerte que penetraba mis tímpanos, todo estaba oscuro y no podía ver de donde salia ese infernal ruido, así que traté de levantarme de la cama para prender la luz, pero... pero... ¡no podía moverme! ¡no podía abrir mis ojos! ¡Estaba congelada! parecía un vegetal, traté de gritarle a mis padres pero de igual forma no podía hacerlo, me encontraba totalmente ¡sola! en una situación extrema donde no me podía mover ¡ni si quiera hablar! mas solo escuchaba ese desgarrador sonido , pensé que era una pesadilla pero todo se veía tan real, entre tanto ¡lloraba del miedo! y ¡rogaba a Dios por todos mis pecados! poco a poco me fui durmiendo, lo que me llevo a una paranoia ¿acaso tuve una pesadilla en un sueño? me dije a mi misma.
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Cerraba los ojos muy lentamente y el sonido se iba alejando de mí, mientras sentía una presión profunda en mi pecho, pase a otro escenario; en este mis padres se veían preocupados, estábamos en medio de la calle, la gente corría muy preocupada ¡toda la ciudad estaba en llamas! ¡totalmente destruida! |
Mire hacia las estrellas y podía ver a un hombre... ¿o un monstruo? pero este no tenia cara, tenia muchos brazos como si fueran tentáculos, pero lo bizarro de esto es que ¡era enorme del tamaño de un edificio! y eran 4 iguales a ellos ubicados en las 4 direcciones diferentes, pregunte a la multitud aterrada si lo podían ver pero... ¡todos me decían que había perdido la cabeza! ¡no podía entenderlo! ¿estaba loca? me dije a mi misma, todos corrían sin decirme ¿por que? mas sin embargo mis padres me subieron al auto, mi padre conducía, ¡Ya vienen, están muy cerca! ¡APRESÚRATE! gritó desesperada mi madre, llegamos a la playa, ella me puso una venda en los ojos, me abrazo muy fuerte, me dio un beso y me confeso lo mucho que me amaba, ella y mi padre, siempre me lo decían pero esta vez era diferente... podía sentir sus lagrimas cayendo sobre mí, me metieron a una caja justo de mi tamaño, aun tenia el pañuelo en los ojos, lo ultimo que escuche fue: ''No te quites el pañuelo y prométeme que saldrás de aquí hasta que dejes de escuchar el mar'' fue donde estalle de lagrimas y por ultima vez le pregunte ¿por que? ¿que rayos esta pasando?

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